Don Robin Rica Mora

Don Robin Rica Mora

publicado en Psicología

14 de Marzo de 201753 lecturasConocer más sobre el autor

4 trucos para que ayudes a tu memoria

Decía William Shakespeare que "la memoria es el centinela del cerebro". A través de la memoria accedemos a la información de nuestra experiencia vital, por lo que su adecuado funcionamiento es básico para manejarnos de forma óptima en nuestra vida cotidiana. Es uno de los procesos más importantes del cerebro y resulta esencial para nuestra capacidad de aprendizaje. Sin memoria, no podemos aprender cosas nuevas y sin recuerdos, terminamos perdiendo nuestra propia identidad.

El funcionamiento de la memoria además guarda estrechísima relación con otra de las funciones básicas de nuestro cerebro: la atención. El cerebro humano no almacena y clasifica todos los estímulos que recibe, sino que optimiza los recursos que tiene para no saturarse, de forma que inhibe la información irrelevante y procesa la información que resulta mas útil.

Con los años, las capacidades cognitivas van descendiendo en comparación con años anteriores. Sin embargo, este envejecimiento cognitivo no resulta patológico sino que forma parte del proceso natural del organismo, al igual que ocurre con otras funciones. Por el contrario, los procesos de demencia como la demencia tipo alzhéimer requieren de una atención especial y de un abordaje multidisciplinar que ayude a contener el deterioro.

Dado que cada uno deberíamos ser responsables de nuestra salud a todos los niveles, es importante tener en cuenta qué cosas podemos hacer individualmente que nos puedan ayudar a mejorar nuestras habilidades cognitivas y tener un envejecimiento cerebral más saludable. La red esta llena de consejos y trucos para mejorar la memoria, que sin embargo no aportan datos sólidos sobre su fiabilidad.

Por tanto, y en aras del rigor, recurriremos a lo que dice la ciencia al respecto. En el año 2015 unos investigadores de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, realizaron una interesante revisión de más de 80 artículos científicos acerca de qué factores de riesgo son modificables individualmente de cara a mejorar el envejecimiento cognitivo y cuál era la evidencia científica al respecto. De este estudio podemos extraer algunas pistas con aval científico que nos puedan ayudar a mejorar nuestras habilidades cognitivas (sin esperar milagros):

  1. Dieta mediterránea más aceite de oliva: se ha observado que una mayor adherencia a la dieta mediterránea, suplementada con aceite de oliva, mejora la cognición global y la memoria, además de que se relaciona con un menor riesgo de deterioro cognitivo y enfermedad de alzhéimer.
  2. Suplementación de isoflavona de soja: es un elemento básico de la dieta tradicional de algunos países asiáticos y hay estudios que apuntan que su inclusión en la dieta tiene un efecto de mejora sobre la memoria.
  3. Atención plena (mindfulness): además de ser una de las terapias de tercera generación y un abordaje ampliamente extendido, se ha observado que las actividades basadas en la atención plena como el tai-chi mejoran el funcionamiento cognitivo global.
  4. Actividad cognitiva: mantenerse activo intelectualmente actúa como factor protector del deterioro de la memoria, además de que un entrenamiento cognitivo en la vejez mediante actividades específicas ayuda a mejorar el rendimiento cognitivo y de memoria.