Dr. Luis Miguel Benito de Benito

Dr. Luis Miguel Benito de Benito

publicado en Oncología

18 de Abril de 2017259 lecturasConocer más sobre el autor

Cáncer de páncreas: síntomas y detección

Cáncer de páncreas es cualquier proceso de proliferación celular descontrolado en la glándula pancreática. Como el páncreas es una glándula de secreción mixta, con producción de enzimas (secreción externa) y de hormonas (secreción interna), puede ser que su origen sea en células de diferente estirpe aunque el cáncer más frecuente es el adenocarcinoma y es al que nos referimos cuando no se dice otra cosa, pues es más del 90% de los cánceres de páncreas. Los tumores de células endocrinas apenas son un 1% de los tumores pancreáticos.

¿Tiene síntomas?

Por desgracia son tumores que dan pocas manifestaciones clínicas en sus fases iniciales. Suelen debutar con dolor sordo y mantenido en la zona periumbilical con mala respuesta a la analgesia convencional. Oras veces provocan ictericia, color amarillo de los ojos y de la piel como expresión de afectación de la vía biliar a la que obstruye impidiendo la correcta eliminación de bilis. Porque referirse a molestias tempranas como “malas digestiones”, “flatulencia” o “pérdida de apetito”,… son de poco valor y alarman innecesariamente, pues muchas dolencias del aparato digestivo pueden cursar así sin ser nada graves.

¿Cómo se detecta?

La detección pasa por alguna prueba de imagen, bien por ultrasonidos o bien por TAC abdominal. Si detectamos por palpación abdominal una masa en epigastrio, generalmente el tamaño del tumor es considerable. En ocasiones la sospecha viene por la elevación de algún parámetro analítico, bien por disfunción del perfil glucémico, por enzimas pancreáticas (amilasa o lipasa) o bien por elevación de marcadores tumorales, principalmente el Ca 19.9. Muchas veces es la presencia de tinte ictérico (amarillo) o una elevación de transaminasas lo que hace sospechar el diagnóstico. Si hay dudas, se puede recurrir a la punción del tumor para obtener células que confirmen su etiología.

¿Qué tratamiento tiene?

Necesitan un enfoque por un equipo especializado y multidisciplinar. Es un tumor cuya curación depende de la exéresis quirúrgica completa, lo cual se logra en menos de un 10% de los casos. Los candidatos a cirugía suelen ser aquellos en los que su detección fue fruto de un hallazgo precoz, a veces casual, por no existir todavía síntomas de ningún tipo. El tratamiento no quirúrgico del tumor de páncreas es aún poco satisfactorio, poco sensible a la radioterapia (se emplea más como adyuvancia o paliar dolores) y los diferentes quimioterápicos, aunque se están desarrollando líneas prometedoras por la vía de los anticuerpos monoclonales, hablan de prolongar supervivencia pero no de curación. La mayor parte de las veces no podemos ofrecer más que tratamientos paliativos, con derivaciones quirúrgicas de desobstrucción, prótesis, o intervenciones sobre el plexo nervioso para control del dolor o con suplementos nutricionales.

¿Cuál es el pronóstico?

Dado que el diagnóstico suele hacerse cuando el tumor está avanzado en su desarrollo, la tasa de curación es baja y apenas llega al 10% de supervivencia a los 5 años si tenemos en cuenta todos los estadios al momento del diagnóstico. Las nuevas terapias que inciden sobre el sistema inmunológico ofrecen nuevas esperanzas, si bien son tratamientos experimentales.