Dr. Ignacio Fernández Sanza

Dr. Ignacio Fernández Sanza

publicado en Cirugía plástica, estética y reparadora

15 de Febrero de 201739 lecturasConocer más sobre el autor

Cómo aumentar tus gemelos

La región de la pantorrilla, donde se encuentran los gemelos (músculos gastrocnemios), es una de las regiones más vistosas de unas piernas bien ejercitadas. A menudo, lesiones, enfermedades, o simplemente unas piernas delgadas y discordantes con el resto del cuerpo nos llevan a plantearnos una intervención para aumentar los gemelos cuando ningún otro recurso, como el ejercicio físico, ha dado los resultados deseados.

¿En qué consiste la técnica para aumentar los gemelos?

El aumento de gemelos consiste en implantar prótesis en la zona para dar la forma y el volumen deseados. Según se considere, los implantes se pueden colocar entre los gemelos y músculo soleo (técnica submuscular) o entre la fascia superficial y la musculatura (técnica subfascial), a través de una pequeña incisión a modo de bolsillo, generalmente aprovechando el pliegue de detrás de la rodilla.

¿Quién es el paciente ideal?

Cualquier persona que no esté contenta con el aspecto y el volumen de sus pantorrillas puede ser candidata a realizarse esta intervención, aunque hay causas que son más evidentes que el puro gusto estético como la asimetría de esta parte del cuerpo causada por algún traumatismo, por alguna patología como la poliomielitis o la enfermedad de Charcot, o por problemas ortopédicos que han provocado una afectación de las pantorrillas.

¿Qué tipos de implantes existen?

La mayoría de implantes corporales están hechos hoy con silicona. Este material permite que se adapten mejor a la anatomía del paciente y raras veces provocan rechazo. Según la forma de las prótesis pueden ser cortas, para aumentar el tamaño de los gemelos, o largas, para definir la zona hasta los tobillos. Los implantes se pueden situar tanto en la parte interna como en la parte externa de la pierna, según se quieran redimensionar los gemelos internos o externos. Si se requiere, se pueden colocar las cuatro prótesis a la vez, e incluso de medidas distintas según se precise para modelar las piernas.

¿Cómo se realiza la cirugía?

Se realiza una incisión en el hueco poplíteo –que es el pliegue que hay detrás de la rodilla– y se introduce la prótesis en el lugar deseado. Como ya hemos comentado, existen dos técnicas para la colocación de los implantes: la submuscular, recomendada por Clínica Sanza, y la subfascial. La submuscular, aunque suele ser más dolorosa, tiene la ventaja de permitir colocar la prótesis de manera que no se vean los bordes y además el músculo, que queda situado encima del implante, puede ser ejercitado sin problema. En cambio, la subfascial, que permite una rápida recuperación porque el abordaje y la colocación son fáciles, tiene la desventaja que el borde de la prótesis puede notarse; aun así, cuando no hay mucha masa muscular, como sucede en caso de haber padecido determinadas enfermedades, es una técnica muy indicada.

Posoperatorio y resultados

Se debe hacer reposo al menos 24 horas para que no se inflame ni duela la zona y evitar subir escaleras o hacer esfuerzos durante los tres primeros días. Se puede caminar desde el primer momento, pero se deberá esperar unas 5 o 6 semanas antes de realizar ejercicio físico.

Este tipo de intervención es muy agradecida porque los resultados son inmediatos, aunque, como en la mayoría de cirugías, estos mejoran a medida que pasan los días. Al cabo de un mes, los resultados serán del todo satisfactorios.