Redacción de Saluspot

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publicado en Medicina interna

22 de Diciembre de 2011896 lecturasConocer más sobre el autor

El tratamiento de la hepatitis C puede ser igual de eficaz en los pacientes con el virus del sida

En España hay aproximadamente 80.000 personas infectadas a la vez por el virus del sida (VIH) y el de la hepatitis C (VHC). Esto limita el tratamiento del VIH con antirretrovirales de gran actividad (TARGA) y aumenta sus efectos adversos. Por ello, el tratamiento de la hepatitis C crónica se hace fundamental en aquellos pacientes que sufren ambos virus.

Poder predecir la respuesta a la terapia del VIH frente a la hepatitis C en las primeras fases del tratamiento, para conocer si será eficaz, es fundamental a la hora de tratar a un paciente que presente ambas infecciones. Esto permitirá determinar si debemos seguir tratando al enfermo de la hepatitis C o debemos centrarnos solo en el VIH.

En este sentido, es de gran utilidad la respuesta viral precoz (RVP) en pacientes que presenten también VIH. Esta predice la eficacia que tendrá el tratamiento de la VHC en la 12ª semana de tratamiento. No en vano el 70% de los pacientes logran negativizar o disminuir el virus C del a hepatitis a las 12 semanas de comenzar el tratamiento con peginterferón alfa.2b y ribavirina. Además, el alto valor predictivo del tratamiento a partir de la cuarta semana, motiva a los pacientes y mejora su cumplimiento terapéutico, lo que aumenta la probabilidad de lograr una respuesta positiva la finalización del mismo.

 

Resultados positivos

La respuesta virológica en la semana 12 permite identificar a los pacientes que no responderán al tratamiento y a los que por tanto pueden suspenderles el tratamiento, optimizando la terapia y evitando la toxicidad y el gasto económico relacionado con un tratamiento ineficaz.

Por otro lado, en aquellos pacientes infectados únicamente por el virus C de la hepatitis, el control de carga viral en las semanas 4, 12 y 48 del tratamiento permiten determinar la respuesta a la terapia y ajustar su dosis y duración a las necesidades de cada paciente, aunque los datos para enfermos coinfectados son escasos.

En un ensayo clínico con 95 pacientes coinfectados, asignando a 43 de ellos un tratamiento de interferón alfa-2b más ribavirina y a los 52 restantes la fórmula mejorada con peginterferón, el 44% de los pacientes de este último grupo alcanzaron una respuesta virológica mantenida frente al 30% de los pacientes del primer grupo. Además, 8 de cada 10 pacientes tratados con el peginterferón obtuvieron una respuesta virológica precoz frente al 56% de los tratados con interferón.