Dra. Susana Silvia Rebollo Melchor

Dra. Susana Silvia Rebollo Melchor

publicado en Alergología

14 de Marzo de 2017202 lecturasConocer más sobre el autor

Gramíneas, olivo, ciprés y plátano: peores plantas para alérgicos en primavera

El polen desencadena los problemas alérgicos más frecuentes desde el arranque de marzo hasta que termina la primavera. Las plantas que más problemas alérgicos producen durante estos meses en España son: las gramíneas, el olivo, el ciprés y el plátano de sombra.

Gramíneas

Las gramíneas son plantas de la familia Poaceae y son la primera causa de polinosis en el mundo. El periodo de polinización de las gramíneas en España es de abril a julio.

Olivo

El olivo es un árbol propio de la región mediterránea y es frecuente en el sur de la península ibérica. La polinización tiene lugar entre los meses de abril y julio. Es la segunda causa de polinosis en nuestro país.

Ciprés

El ciprés es un árbol que se utiliza mucho en parques y jardines como cercado y barrera contra el viento. Su periodo de polinización transcurre entre los meses de enero y marzo.

Plátano de sombra

Es un árbol que se encuentra con frecuencia en grandes ciudades debido a su buena tolerancia a las atmósferas altamente contaminadas. Su periodo de polinización se extiende durante los meses de marzo y abril.

Síntomas de alergia

Los síntomas que una polinosis puede desencadenar son respiratorios y en intensidad variada, en función de los niveles de polen presentes en la atmósfera, además de la sensibilidad que tenga el sujeto alérgico. Entre ellos encontramos: rinitis con síntomas de obstrucción nasal, prurito, salvas de estornudos e hidrorrea, conjuntivitis (enrojecimiento conjuntival, lagrimeo, prurito), prurito ótico y palatino. Asimismo, pueden verse afectadas las vías respiratorias bajas con síntomas de disnea, opresión en el tórax y autoescuchas.

Si hay picos de polinización intensos, crece el riesgo de que personas susceptibles por su perfil genético puedan sensibilizarse. Por ello, a partir de ese momento presentarán clínica más o menos intensa en sucesivas primaveras según sea la concentración de polen en la atmósfera.

Consejos para aminorar sus efectos

Es recomendable realizar un buen diagnóstico para tener claro qué polen es el causante de la clínica y así enfocar de un modo más correcto las medidas para evitar el problema.

Por otra parte, cuando aparece la clínica es necesario realizar un tratamiento sintomático, con antihistamínicos, corticoides tópicos e inhalados, cromonas, broncodilatadores, etc. según sea la intensidad de los síntomas. Por último, es posible realizar tratamientos con inmunoterapia oral o parenteral para modular la enfermedad y mejorar la tolerancia a exposiciones sucesivas al alérgeno.