Dr. Javier Alexander Ladino Prada

Dr. Javier Alexander Ladino Prada

publicado en Psicología

15 de Febrero de 2017257 lecturasConocer más sobre el autor

La lectura en la biblioteca, ¿mejora o empeora la concentración?

La concentración se puede considerar como un proceso relevante para el cerebro de quién lee, pues contribuye a que se genere mayor calidad en la comprensión y retención de los contenidos de interés. En este sentido, la concentración sostenida al leer posibilita el aprovechamiento y la aplicación práctica de las temáticas, fortalece procesos como la memoria, la creatividad o la imaginación y estimula el aprendizaje: puede favorecer el incremento del vocabulario, el estilo de composición al escribir, enriquecer la ortografía y la asimilación de la obra literaria al lector.

Al momento de realizar la lectura de un texto, es importante tener en cuenta la preparación de un ambiente que fomente la concentración y donde se puedan controlar distractores (ruido, sonidos musicales fuertes e inadecuados, focalización de la atención en otras actividades...); uno de estos espacios es la biblioteca, que cuenta con espacios diseñados para permanecer en silencio, lo cual a su vez propicia la concentración.

De acuerdo con Lozano (2010), es importante destacar que en las bibliotecas públicas se han promovido diversas estrategias para acercar a los más jóvenes a la lectura a través de actividades que hagan de la lectura una atracción divertida, con el objetivo de fomentar el hábito lector. Desde esta perspectiva, es posible considerar que la lectura en la biblioteca mejora la concentración y la comprensión de aquello que se lee, toda vez que las actividades que se realicen se encuentren enmarcadas en el ámbito de la lectura. 

Algunos aspectos que se potencian al leer en la biblioteca 

  • Es un ambiente controlado que procura disminuir los distractores en especial, en las salas de lectura, donde existen reglas y normas de convivencia que propenden por reducir los niveles de ruido a la mínima expresión posible. De esta forma, facilita la concentración de los lectores.
  • Existe la posibilidad de interactuar con diferentes títulos literarios, así como con obras, lo cual permite el enriquecimiento cultural, del vocabulario y normas de escritura de quien lee. Estimula así mismo el pensamiento, la imaginación, la creatividad, sirve al aproximar y reconocer los estilos de escritura y redacción. 
  • Las actividades que se realizan en las bibliotecas públicas están enmarcadas en el conocimiento de la literatura de una manera amigable para cada grupo de edad: niños, jóvenes, adultos, adultos mayores. Es un espacio que promueve la relajación y el disfrute de los textos
  • Es de resaltar que la concentración y la focalización de la atención promueven una mejor comprensión de los contenidos que el lector prefiere. Adicionalmente, el interés por un tema en particular o el descubrimiento de temas que puedan ser aplicados en la práctica, estimula que ese conocimiento se consolide en la memoria del lector. Es decir, es importante tener en cuenta que la lectura es un ejercicio práctico, que estimula diferentes asociaciones en el cerebro al promover el pensamiento y la creación de nuevas soluciones a diversos problemas. 
  • Para Wolf (2011), la lectura además de ser un ejercicio agradable, promueve la concentración, favorece  la empatía y estimula los procesos cognitivos, previniendo la degeneración de los mismos, producto del envejecimiento y su impacto en el cerebro. Entonces, es posible encontrar la aplicabilidad de los ejercicios lectores como ejercicios de gimnasia cerebral que estimulan y promueven los procesos de asimilación de los contenidos literarios. 

Referencias:

Lozano, R. (2010). Fomento de la lectura en la biblioteca pública 2.0: una apuesta por la innovación y el riesgo. Anuario ThinkEPI, v. 4, pp. 87-90. 
Wolf, C. (2011). El beneficio encubierto de leer. Mente y Cerebro, v. 47, marzo-abril, pp. 36-41.