Pamela del Carmen Reuse Vargas

Pamela del Carmen Reuse Vargas

publicado en Psicología

28 de Febrero de 2017237 lecturasConocer más sobre el autor

Maltrato psicológico: señales tempranas para detectarlo

Cuando hablamos de violencia física, nos damos cuenta de que para todos es fácilmente detectable: el golpe y las huellas son visibles, en cambio, el maltrato psicológico se encuentra en una esfera altamente nebulosa, la cual es importante aprender a identificar, a fin de estar preparados para frenarla a tiempo.

En general nos referimos al maltrato psicológico como un tipo de violencia que en muchas oportunidades se mantiene oculta y no es fácilmente palpable o simple de identificar. En general se llega al consenso de definir a este tipo de mal trato como cualquier tipo de comportamiento repetido, por acción u omisión, que provoque una desestabilización emocional del otro.

Existen ciertas acciones y comportamientos que pueden dar indicios claros que nos encontramos frente a un maltrato psicológico:

  • Las humillaciones: ponerte en vergüenza delante de otras personas, ignorarte, reírse de tus debilidades, obligarte a creer que siempre tiene la razón sobre tus propias opiniones.

  • Las desvalorizaciones: te hace sentir siempre inferior, no potencia tus habilidades, sino más bien las minimiza y las considera irrelevantes.

  • La intimidación: cuando te amenaza con que si no haces lo que quiere algo malo ocurrirá, cuando te dice que si no haces las cosas a su modo la relación terminará.

  • El control: cuando comienza a limitar tus amistades y encuentros familiares, te quiere solo para él, te pide las claves de tus redes sociales, revisa tu celular, controla tu dinero, te obliga a tener relaciones sexuales sin tu consentimiento.

Para evitar este fenómeno que cada vez se hace más frecuente, lo primero que hay que hacer es informarse sobre él, a fin de que sea para ti fácilmente identificable, puedas estar alerta y tener el derecho a decir que no aceptas estos tipos de dinámicas, conductas o acciones.

La violencia suele ir creciendo exponencialmente, por lo tanto es de vital importancia que estemos atentos a estas señales a fin de poder frenarlas a tiempo y no caer en vínculos tóxicos y destructivos.

Si sientes que estás viviendo alguna o varias de las situaciones que aquí hemos expuesto, lo más recomendable es que no te culpes por lo que estás viviendo, te armes de valor y cuentes lo que te está ocurriendo a las personas de tu círculo de confianza para que puedan ayudarte. A veces ocurre que el fenómeno ha provocado que te encuentres sola y no cuentes con personas de confianza. Si te encuentras en esta situación, acércate a algún dispositivo de salud que el Estado ofrece (como SERNAM, Consultorios, Hospitales públicos) o instituciones privadas o profesionales del área de la salud o social, a fin de que puedan orientarte y ofrecerte apoyo y contención. Este primer paso, el de hablar con otros de lo que te pasa, no es algo sencillo, muchas veces se siente pena, vergüenza o rabia, pero ten presente que la única manera de poder salir de experiencias tan dolorosas y difíciles como esta, es pidiendo ayuda.