Dr. Joan-Pere Barret Nerin

Dr. Joan-Pere Barret Nerin

publicado en Cirugía plástica, estética y reparadora

3 de Febrero de 20161193 lecturasConocer más sobre el autor

Otoplastia en niños: ¿a qué edad debe realizarse?

Todos los que hoy somos adultos fuimos algún día niños y aunque sea una etapa que se nos plantea ya lejana, sabemos que es una de las más bonitas que nos ofrece la vida. Sin embargo, los complejos físicos que podemos acarrear a edades tempranas pueden a veces condicionar este período de nuestras vidas e incluso el de etapas futuras. Afortunadamente, la cirugía nos da la oportunidad de acabar con algunos de estos complejos físicos. La otoplastia es un buen ejemplo de ello, ofreciendo la solución para muchos niños con orejas grandes o de “soplillo”. Veamos entonces en qué consiste esta intervención respondiendo a algunas de las preguntas más frecuentes como qué es y a qué edad debe realizarse esta intervención, en qué consiste o qué anestesia se utiliza cuando hablamos de otoplastia infantil.

¿Qué es la otoplastia?

La otoplastia es una intervención quirúrgica que consiste en reposicionar las orejas prominentes o “en soplillo” a una posición más natural. Suele ser una intervención bastante sencilla que habitualmente dura entre 1 y 2 horas y que no requiere hospitalización del paciente.

Por lo general, durante la otoplastia se remodela y esculpe el cartílago de la oreja para conseguir un resultado natural. Para acceder al cartílago, se practica una incisión en la parte posterior de las orejas, justo en el pliegue que las une a la cabeza, con lo que las cicatrices derivadas de la cirugía no son visibles.

¿A qué edad se puede realizar una otoplastia a un niño?

El desarrollo completo de las orejas termina generalmente alrededor de los 5 años de edad. Por este motivo, se recomienda plantearse esta intervención a partir de ese momento.

Sin embargo, cabe tener en cuenta que cuando nos planteamos realizar una otoplastia a un niño, es importante empezar a considerarla solo a partir del momento en el que el niño empiece a manifestar su complejo. No debemos olvidar que lo importante en los pequeños de la casa no es el factor estético, sino si su autoestima se ve o no afectada por un complejo.

¿Qué anestesia se suele utilizar?

Por lo general, cuando tratamos con niños, la anestesia más segura y cómoda es la anestesia general. En adultos y niños mayores se suele hacer la intervención con anestesia local y sedación consciente, lo que permite al paciente entrar en un estado de somnolencia/analgesia agradable.

¿Cómo es el posoperatorio después de una otoplastia?

Después de una otoplastia, el doctor proporciona al paciente unas pautas de analgésicos y antibióticos que le ayudan a prevenir posibles infecciones y a desinflamar la zona. Normalmente, el paciente sale de la clínica el mismo día de la intervención, y siempre cuando los efectos de la anestesia han desaparecido totalmente, con un vendaje que más tarde será substituido por una banda o elástico para ejercer presión sobre las orejas. Los puntos suelen quitarse entre el séptimo y decimoquinto día.

Las primeras semanas tras la intervención, el paciente puede notar una cierta tirantez en las orejas. Es una sensación completamente normal que con los días irá desapareciendo.

¿Qué riesgos pueden surgir tras la intervención?

Aunque la otoplastia es una intervención quirúrgica bastante sencilla y las complicaciones suelen ser mínimas y fáciles de aliviar con medicamentos o tratamientos muy simples, cabe tener en cuenta que, como cualquier procedimiento de cirugía, puede acarrear ciertos riesgos.

Algunas de las complicaciones que, aunque poco frecuentes, pueden asociarse a la otoplastia son las infecciones, la aparición de coágulos sanguíneos, una sobrecorrección de las orejas o el aflojamiento de las suturas (especialmente en niños, aunque puede evitarse siguiendo a rajatabla las instrucciones de vendaje posoperatorias del cirujano).

Es importante recalcar la importancia de ponerse en manos de un cirujano con experiencia y resultados comprobados para minimizar cualquier tipo de riesgo asociado a esta intervención.

Resultados y recidivas

Los resultados de la otoplastia son muy agradecidos y los pacientes tienden a olvidar por completo como eran sus orejas antes de la operación en poco tiempo, sintiéndose a gusto con ellos mismos. Es importante destacar que si la cirugía y el posoperatorio transcurren con normalidad, tras una otoplastia, los resultados conseguidos son permanentes. Sin embargo, pueden darse recidivas tras intervenciones de otoplastia con hilos, ya que esta técnica confiere resultados poco estables que normalmente llevan a cabo médicos que o bien no tienen el título de cirujanos plásticos o que no tiene la formación necesaria para realizar una otoplastia bajo los cánones quirúrgicos ortodoxos que sí asegura unos resultados estables.

En definitiva, la otoplastia infantil permite, siempre que el niño lo perciba como tal, la eliminación de un complejo que puede afectar a su autoestima e incluso a sus relaciones sociales. Es imprescindible consultar con un especialista con experiencia para determinar cuál es la intervención más adecuada en cada caso y clarificar cualquier duda en relación a la misma y a sus resultados.