Doña Arantxa Intxusta Sarasibar

Doña Arantxa Intxusta Sarasibar

publicado en Psicología

28 de Marzo de 2016235 lecturasConocer más sobre el autor

Perfil de la mujer maltratada en violencia de género

“A mí nunca me pasaría esto”. No es extraño escuchar frases como esta cuando se trata de noticias sobre violencia de género. Sin embargo, los casos de violencia extrema son solo la punta del iceberg de miles de situaciones de maltrato de género cotidiano. La dependencia emocional, y las alteraciones en la personalidad son factores que las explican.

Las relaciones personales se enmarcan dentro de un contexto social que marca las pautas del comportamiento femenino y masculino. Lejos de evolucionar a una sociedad más igualitaria los últimos estudios indican una mayor asunción por parte de los jóvenes de patrones estereotipados de género con un rol femenino en el que prima la sumisión, la emocionalidad y el cuidado a los demás y un rol masculino que potencia la fortaleza, el dominio y la razón.

Es un contexto social que valora la dependencia emocional de la mujer de forma positiva. Entendemos como dependencia emocional la necesidad extrema de carácter afectivo que una persona siente hacia su pareja a lo largo de sus diferentes relaciones. Estas personas tienen una historia de relaciones continuas, pasando de una a otra sin solución de continuidad, con pensamientos obsesivos en torno a la pareja y sentimientos intensos de miedo al abandono. La diferencia entre el amor “normal” y la dependencia es solamente de cantidad, la diferencia que hay entre querer y necesitar.

7 características comunes en las relaciones de pareja

  1. Necesidad excesiva del otro de manera obsesiva. Se necesita estar con la persona amada mediante constantes llamadas telefónicas, compartiendo prácticamente todas las áreas de la vida: amigos, hobbies… Prácticamente no hay individualidad
  2. Deseos de exclusividad, la persona dependiente se aísla de su entorno, se aleja de sus amistades y familia o bien pasan a un segundo plano y además se desea que el objeto amado proceda de la misma manera.
  3. Prioridad de la pareja sobre cualquier cosa incluso sobre sí mismo, su trabajo, su salud o sus hijos. Se obedece y atiende prioritariamente al amado.
  4. Idealización de la pareja. La tapa, disimula, la excusa. Niega la existencia de defectos y problemas. Los oculta hacia ella misma y los demás. La persona amada representa todo lo que la dependiente desea para sí misma, es alguien poderoso que aporta seguridad y sentido a su vida.
  5. La persona se somete y subordina a los deseos del otro para poder mantenerlo consigo. Esto se produce de manera paulatina desde los inicios del noviazgo aceptando pequeñas renuncias que progresivamente se van hacienda mayores.
  6. Ha habido varias historias similares en su vida con relaciones desequilibradas y destructivas.
  7. Enorme miedo a la ruptura y a quedarse sola: es peor que cualquier humillación o dolor