Doña Henar de Frutos Gamero

Doña Henar de Frutos Gamero

publicado en Fisioterapia

15 de Febrero de 2017157 lecturasConocer más sobre el autor

¿Por qué mandan siempre hacer natación?

Esta es una pregunta que la gente se hace a menudo, ya que es algo que los médicos siempre recomiendan, o prácticamente siempre… ¿de verdad puede ser un mismo deporte tan bueno para tantas cosas diferentes?

Pues resulta que se trata de uno de los deportes que tiene más efectos beneficiosos para la salud, se puede adaptar a las cualidades de cada persona y se puede llevar a cabo a cualquier edad.

La natación se divide en cuatro estilos: crol, espalda, braza y mariposa. En función de las necesidades de cada persona y los objetivos a lograr se elegirá entre dichos estilos. Sin embargo, todos ellos producen un aumento de nuestra capacidad cardiorrespiratoria, ayudando a estimular la circulación y disminuyendo la frecuencia cardíaca.

Además de los efectos cardiorrespiratorios, nadar, como otros deportes, reduce el estrés y mejora nuestro estado de ánimo. También hay que tener en cuenta que es uno de los deportes que más músculos utiliza en su realización, dos tercios nada más y nada menos. Por tanto al nadar fortalecemos y tonificamos músculos y con ellos reducimos el riesgo de lesiones articulares. Y para lograr estos efectos es suficiente con nadar 30 minutos dos veces a la semana.

En el caso de los niños les ayuda a adoptar una buena postura, así como a estimular su desarrollo psicomotor.

Al realizar el ejercicio en el agua no existe impacto, por lo que el riesgo de lesiones es ínfimo. Y sin embargo ayuda a tratar enfermedades cardíacas y circulatorias, ayuda en casos de artrosis y artritis, mejora las desviaciones de la columna y combate la obesidad. También ayuda a mantener una presión arterial estable y facilita la eliminación de secreciones bronquiales además de aumentar la capacidad pulmonar. Incluso encontramos beneficios a nivel sexual, ya que mejora la erección (aumento circulación) y aumenta el deseo sexual (por la dopamina segregada al disminuir el estrés).

Eso sí, será interesante tener ciertos cuidados, como no excederse para evitar lesiones musculares, evitar riesgos (si hace mucho que no nadamos empezar de forma suave e incluso realizar algún pequeño curso), evitar problemas en la piel duchándonos antes y después, dedicar tiempo a realizar las respiraciones de forma correcta y descansar cuantas veces sea necesario, evitar nadar con el estómago demasiado lleno, si tenemos los ojos sensibles usar gafas, así como gorro de baño para evitar roces y tirones con el pelo.

Solo deberemos evitar la natación en los siguientes casos:

  • Mientras padecemos algún tipo de infección (bronquitis, anginas, otitis, sinusitis…).

  • Solo nadar a espalda cuando existe una lumbalgia (evitar los otros estilos).

  • Lesiones de la piel (eczemas…).

  • Enfermedades en las que se pueda perder la consciencia, tipo epilepsia, será necesario consultarlo con el médico.