Dr. Antonio Rosales Bordes

Dr. Antonio Rosales Bordes

publicado en Urología

20 de Diciembre de 20112624 lecturasConocer más sobre el autor

Prevención de la incontinencia urinaria: asignatura pendiente en las mujeres

¿Qué es la incontinencia urinaria? Consiste en la pérdida involuntaria de orina. El afectado/a tiene una necesidad imperiosa y repentina de miccionar, siendo incapaz de retener la orina. Supone un problema higiénico, social y psíquico, ya que influye en la actividad cotidiana de la persona y reduce su calidad de vida. La incontinencia urinaria afecta a dos de cada cinco mujeres de más de 35 años, si bien en nueve de cada diez casos se puede solucionar.

Causas

-Debilidad de los músculos que sostienen la vejiga.
-Debilidad de la vejiga misma o de los músculos del esfínter de la uretra.
-Aumento de la actividad de los músculos de la vejiga.
-Problemas hormonales de la mujer.
-Algunos trastornos neurológicos (esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, accidentes cerebrovasculares, etc).
-Problemas de desarrollo de la vejiga.

Tipos de incontinencia

-Incontinencia de urgencia: Es una pérdida de orina involuntaria asociada con un fuerte y brusco deseo de evacuar (urgencia). Estas personas necesitan ir al baño rápidamente, sienten deseos de orinar cuando toman -aunque sea una pequeña cantidad- líquidos. Suelen ir al baño frecuentemente, tanto de día como de noche.

-Incontinencia de esfuerzo: Incontinencia urinaria caracterizada por la pérdida involuntaria de orina durante el ejercicio físico o con ciertos movimientos, por ejemplo, al estornudar, toser, reír o correr.

-Incontinencia mixta: La combinación en un paciente de la incontinencia urinaria de esfuerzo y la de urgencia.

-Incontinencia por sensación de sobrecarga: Las personas que padecen incontinencia por sensación de sobrecarga sienten que nunca llegan a vaciar su vejiga cuando van al baño.

Técnicas de control

Con estas técnicas se pretende controlar la vejiga y los músculos del esfínter de la orina. Son técnicas sencillas y que pueden resultar eficaces para el tratamiento de ciertos tipos de incontinencia urinaria. Las más habituales son el entrenamiento de control de la vejiga y los ejercicios del suelo pélvico o ejercicios de Kegel.

-Entrenamiento de control de la vejiga: se usa para tratar la incontinencia de urgencia, aunque también puede usarse en el tratamiento de la incontinencia de esfuerzo. Se aprenden diversas maneras de controlar su urgencia por orinar, por ejemplo la distracción (pensar en algo diferente); otra manera es tener un horario para vaciar la vejiga.

-Ejercicios del suelo pélvico, también conocidos como ejercicios de Kegel: pretenden reforzar la musculatura situada alrededor de la uretra, así como los músculos del suelo de la pelvis, los cuales mantienen a una serie de vísceras dentro del abdomen (uretra, vejiga, vagina, recto). Estos ejercicios se desarrollaron en un principio como un método para controlar la incontinencia de las mujeres después del parto. Los ejercicios de Kegel han demostrado ser muy útiles en la incontinencia de esfuerzo, aunque también han dado resultados positivos en otros tipos de incontinencia. El periodo de tiempo necesario para que se obtengan resultados puede ser largo (8-12 semanas).

Importante

· Recordar que existen soluciones para tratar la incontinencia y mejorar la calidad de vida de los afectados.

· No hay que resignarse pensando que es una causa directa del envejecimiento.

. Consulte a su médico si tiene algún problema, pero nunca lo oculte.

. Los músculos del suelo pélvico tienen una gran importancia en:

Incontinencia: urinaria, fecal y gases.

Prolapsos o descuelge de órganos genitales.

Sexualidad.

La gestación, parto, postparto y menopausia son etapas donde la mujer es susceptible de modificar la musculatura pelviana. Factores constitucionales, ciertos trabajos o la práctica de determinadas actividades deportivas pueden contribuir aún más al desarrollo de esas disfunciones.

Se ha avanzado mucho en la rehabilitación del suelo pélvico. Si se hace una buena selección de pacientes, el porcentaje de éxito de este tipo de tratamientos es similar al de la cirugía. Los especialistas consideran que con la rehabilitación es posible evitar más del 80% de los casos de incontinencia urinaria desencadenados por embarazos, partos o cirugía.