Dr. José Luis Henao Calderón

Dr. José Luis Henao Calderón

publicado en Optometría

10 de Abril de 201753 lecturasConocer más sobre el autor

¿Qué es la presbicia y como se corrige?

Los defectos refractivos son condiciones de desenfoque del sistema visual humano que no permiten una visión clara y nítida del medio en el que vivimos. Son responsables de un gran porcentaje en las cifras de ceguera tratable en el mundo y tienen un impacto negativo en nuestras actividades cotidianas, sociales y académicas.

Para clasificar los defectos refractivos, primero debemos entender que nuestros ojos son capaces de enfocar para visión lejana (mayor a 3 metros), intermedia (de 1 a 3 metros) y cercana (menor a 1 metro), y esto lo realizamos por medio del sistema óptico que tenemos dentro de nuestros globos oculares. Este sistema óptico consta de dos lentes llamados córnea y cristalino; y una pantalla llamada retina en donde se forman las imágenes que pasan por los lentes del ojo.

Cuando presentamos miopía, significa que nuestra visión de lejos está comprometida y no podemos ver las imágenes claras cuando están a una distancia mayor a 3 metros. Esto debido a que los rayos de luz que arriban al ojo se enfocan por delante de la retina. Sin embargo, hay personas con miopías muy altas que incluso afectan su visión intermedia.

Cuando presentamos hipermetropía, nuestra visión cercana se encuentra comprometida. Veremos bien de lejos, pero presentaremos dificultades para cerca, esto debido a que las imágenes que llegan al ojo se forman por detrás de la retina. Empero, el ojo tiene un sistema de enfoque llamado acomodación, dado por el lente cristalino, que permite compensar esta hipermetropía de manera natural. Cuando las hipermetropías son más altas de lo que el lente cristalino es capaz de compensar, se manifiestan los síntomas de mala visión.

El astigmatismo se manifiesta cuando nuestra córnea (primer lente del ojo) presenta dos puntos de enfoque diferentes en la retina, haciendo que la visión sea distorsionada tanto de lejos como de cerca.

La presbicia, que es el tema principal de este artículo, se manifiesta cuando el lente cristalino del ojo pierde su capacidad de acomodar a las diferentes distancias, principalmente de intermedia a cerca. Esta pérdida de la acomodación se empieza a presentar desde muy jóvenes, aproximadamente desde la segunda década de vida, no obstante, sus síntomas solo se manifiestan alrededor de la cuarta década. Su síntoma principal es la dificultad para la lectura con gafas o sin ellas.

Según lo anterior, la presbicia la vamos a presentar todos los seres humanos, algunos, dependiendo de nuestras necesidades visuales, podremos utilizar nuestra visión de cerca a pesar de la condición sin la necesidad de usar gafas; y finalmente, no importa si presentamos miopía, hipermetropía o astigmatismo, la presbicia siempre acompañara nuestra anterior condición. Ejemplo: puedo presentar miopía (hipermetropía o astigmatismo) y presbicia al mismo tiempo, sobre todo si mi edad es de 40 años o más.

Los defectos refractivos no son enfermedades de los ojos, son desenfoques por características físicas típicas del sistema visual; no nos van a dejar ciegos. Al no ser enfermedades, tampoco se curan, pero si se corrigen. Los métodos de corrección son:

  1. Lentes en gafas o anteojos
  2. Lentes de contacto
  3. Cirugía estética refractiva

Los lentes de gafas o anteojos son el método más común de corrección de los defectos refractivos. Para la presbicia, se pueden utilizar:

  1. 1. Lentes monofocales: son lentes que como su nombre lo indica tienen un solo foco. Que en este caso estarían indicados para la visión de cerca únicamente. Con estos lentes la persona no es capaz de ver claro de lejos y debe retirarse las gafas para poder ver a distancia.
  2. Lentes bifocales: son lentes que tienen dos focos diferentes, uno para lejos y otro para cerca. En este caso, la persona no debe retirarse los lentes para poder ver de lejos, su visión de cerca es muy cómoda pero su visión intermedia es mala. La adaptación a estos lentes puede tomar un poco de tiempo debido a que presentan un fenómeno llamado salto de imagen; que significa, la invasión de las zonas de visión cercana en actividades de visión intermedia principalmente, o lejana. Por ejemplo: al bajar unas escaleras, la persona puede calcular de mala manera su paso; al caminar, algunos obstáculos pueden aparecer más lejos o más cerca de lo que realmente se encuentran. Deben acercar y levantar su cara hacia los estímulos de visión intermedia, por ejemplo al computador para poder leer.
  3. Lentes multifocales: son lentes que tienen 3 o más focos. En realidad, son lentes que tienen millones de focos, que permiten a la persona una visión clara y nítida en todas las distancias. Es la mejor opción para corregir la presbicia y se encuentran lentes progresivos para la necesidad de cada paciente, desde ocupacionales para solo visión del computador y lectura o para visión lejana, intermedia y cercana. Sí presentan un inconveniente, dependiendo de su diseño y calidad presentan mayor o menor distorsiones de la imagen hacia la parte periférica (hacia los lados) del lente. Esto hace que su adaptación también tome algún tiempo, eso sí su salto de imagen es mucho menos perceptible en comparación a los lentes bifocales, pero también lo presentan. Existen de igual manera lentes progresivos que tienen mínimo de distorsión y de salto de imagen y que incluso se adaptan de manera personalizada al paciente, éstos son en realidad la mejor opción, son costosos, pero si las necesidades de la persona lo ameritan, valen la pena.

Para la corrección de la presbicia con lentes de contacto existen los mismos tipos de lentes. Ya depende si la persona no desea utilizar lentes de anteojos ya sea por comodidad o porque no le gustan. Una de las formas más comunes de adaptación de lentes de contacto para presbicia es la monovisión (polivisión por algunos). Consiste en adaptar la visión de un ojo para lejos y el otro para cerca. Esta forma de corrección necesita de varias pruebas para conformar si la persona es capaz de adaptarse a esta condición con cualquiera de los tipos de lentes ya descritos y que no pierda ninguna de sus funciones visuales.

La cirugía refractiva tiene el mismo propósito que las dos opciones anteriores, en este caso modificando por medio de un procedimiento laser las curvaturas de la córnea y por ende modificar la visión. De igual manera existen lentes monofocales, bifocales y multifocales para ser insertados dentro del ojo. Estos lentes son conocidos como lentes intraoculares.

Para poder establecer si la presbicia ha aumentado o se mantiene estable, es necesario hacerse una revisión de optometría por lo menos una vez al año. Existen diversas formas de poder corregir los defectos refractivos dependiendo de nuestras necesidades y nuestros ojos deben tener la mejor cantidad y calidad de visión para mantener una eficiencia y eficacia adecuada en nuestras tareas de la vida diaria.

Por último, a pesar que los defectos refractivos no son enfermedades de los ojos, cuando son muy altos pueden llegar a enfermar el ojo por sus mismas características anatómicas, así que cuando asistas a una consulta de optometría no solo estás revisando tu fórmula de lentes, estas previniendo enfermedades de los ojos que puedan requerir tratamiento precoz.