Dr. Marco Antonio Amaya Benítez

Dr. Marco Antonio Amaya Benítez

publicado en Cirugía plástica, estética y reparadora

19 de Agosto de 2016988 lecturasConocer más sobre el autor

Qué pasa con la piel sobrante tras una pérdida de peso drástica

Cuando se produce una pérdida de peso superior a 6 kilos, aproximadamente, la capacidad de contracción se ve superada y aparece la flacidez. Cuanto la pérdida de peso es muy marcada, a partir de los 15-20 kilos la flacidez da paso al exceso de piel. No siempre hay que eliminar ese exceso, ya que una persona puede tener una flacidez cutánea importante y, aunque no cumpla los cánones estéticos, encontrarse bien consigo misma.

Las pérdidas superiores a 20 kilos aproximadamente pueden provocar problemas médicos. Los más frecuentes son los intertrigos o dermatitis en los pliegues cutáneos. Principalmente se debe a la falta de aireación de la zona que provoca que la región se macere, aparezcan grietas y con frecuencia se sobreinfecte por hongos. En casos de pérdidas masivas (30,40, 50 kilos o más), el exceso de piel puede provocar auténticas desfiguraciones corporales que justifiquen la aparición de problemas psicológicos.

Tratamiento

Para resolver este problema, las intervenciones más frecuentes de cirugía estética son:

  • La abdominoplastia, en la que se extirpa el exceso de piel del abdomen.
  • La mastopexia, en la que se sube el pecho y se extirpa el exceso de piel de la mama.
  • También existen intervenciones que, con mayor o menor éxito, intentan corregir otras partes del cuerpo. Así, en las piernas se realiza una cruroplastia, en los brazos una braquioplastia, en la cara un lifting,…

Las intervenciones se realizan en etapas y pueden realizarse dos procesos en un mismo tiempo, con un periodo de recuperación de unos 6 meses. 

Contraindicaciones y cuidados

A grandes rasgos, podemos hablar de las contraindicaciones derivadas de los síndromes malabsortivos, que nos provocan déficit de vitaminas y proteínas. Por otro lado, de igual importancia, los desórdenes psicológicos. 

El paciente ha de comprender que el objetivo de la cirugía es recuperar la normalidad y no conseguir un cuerpo perfecto. En algunos casos, hay pacientes con buenos resultados que se sienten sumamente insatisfechos. La cirugía bariátrica necesita de un acompañamiento psicológico estrecho. El paciente ha de entender que el objetivo es recuperar la salud y no mejorar la estética. La cirugía plástica ayuda a devolver la normalidad en una etapa posterior.

Los cuidados que se requieren para el preoperatorio y el posoperatorio varían mucho dependiendo de la cirugía, pero podemos generalizar diciendo que es habitualmente necesaria una baja laboral de unas 3-6 semanas y la vuelta a la normalidad se suele alcanzar a partir de los 3 meses.

Aparte de la cirugía, el principal consejo es hacer comprender al paciente que han mejorado sus problemas médicos. El acompañamiento psicológico es fundamental. El problema estético no es prioritario.