Doña Lorea Ayala Gainberri

Doña Lorea Ayala Gainberri

publicado en Fisioterapia

31 de Mayo de 2016312 lecturasConocer más sobre el autor

Qué sabes sobre las rodillas

Las rodillas son la articulación central del movimiento de los miembros inferiores, y uno de los engranajes más importantes de nuestro cuerpo. También conocidas como rótulas, son la articulación más grande y una de las más complejas, puesto que sirven de unión entre el muslo y la pierna, y soportan la mayor parte del peso del cuerpo cuando estamos de pie. Son importantes para todos los movimientos de las piernas, como andar, correr o levantarse de una silla.

Dado que las rodillas soportan mucho peso y están constantemente involucradas en el movimiento de las piernas, al andar o correr, son muy susceptibles de sufrir desgastes de las superficies articulares. Este desgaste de los cartílagos que se produce de manera natural con la edad da lugar a la artrosis de rodillas, muy común en hombres y mujeres de más de 50 años. Las lesiones previas, factores genéticos y la obesidad son los principales factores a tener en cuenta. Una fase avanzada de artrosis puede provocar gran impotencia funcional y dolor, limitando la movilidad de la rodilla e impidiendo actividades básicas como subir o bajar escaleras.

Los ejercicios para mantener unas rodillas sanas van dirigidos a mantener una buena fuerza muscular en las piernas, principalmente en el cuádriceps, y trabajar la movilidad para evitar la rigidez de las rodillas. Los ejercicios de fortalecimiento cuádriceps en maquina o realizando sentadillas son muy recomendables para que nuestras rodillas sufran menos.

Si nuestra musculatura está fuerte, nuestras articulaciones sufrirán menos en cada ejercicio. Por otro lado, mantener la movilidad con ejercicios de flexo-extensión de rodilla es primordial para combatir la rigidez asociada a la artrosis. Flexionar y extender la rodilla al máximo que podamos estirando la musculara de los isquiotibiales y el cuádriceps es un buen ejercicio.

Lo ideal es hacer una rutina diaria, 6 días con uno de descanso, de poca intensidad trabajando la fuerza y la movilidad. Dos días a la semana podemos añadir más intensidad a los ejercicios, realizando más series o añadiéndole peso al ejercicio. Dependiendo del estado de forma, se puede ir progresando a ejercicios cada vez más intensos e exigentes.

Cómo prevenir lesiones

Las lesiones pueden venir por un sobre esfuerzo al que no estemos acostumbrados o una mala técnica al realizar los ejercicios. Lo fundamental que hay que evitar es el impacto excesivo si no estamos acostumbrados, como correr o saltar. Para hacer ejercicio sin lesionarse la elíptica es una buena solución, ya que es un movimiento similar al caminar, pero sin el impacto. Estar supervisado por un profesional y el parar en cuanto notemos dolor son las mejores armas para prevenir una lesión.