Dr. Fernando García-Sala Viguer

Dr. Fernando García-Sala Viguer

publicado en Pediatría

10 de Mayo de 2012 a las 08:33784 lecturasConocer más sobre el autor

Signos de alarma en el neonato

Ya habéis superado los primeros días de vida de vuestro hijo con las preocupaciones lógicas, sobre todo si sois padres primerizos. Intentad relajaros y disfrutad del momento pues lo que estáis viviendo es un momento único e irrepetible, independientemente de que tengáis más hijos, cada circunstancia es diferente y cada personita también.

No os estreséis en el cuidado del bebé, él lo notará y posiblemente también manifieste nerviosismo e irritabilidad. Utilizad siempre el sentido común para todo lo relacionado con el cuidado de vuestro hijo.

Hasta aquí todo es muy fácil y bonito pero desgraciadamente en muchos momentos nos tenemos que enfrentar a situaciones que no son agradables en el cuidado infantil por lo que debemos de estar atentos a una serie de signos de alarma que nos indicarán que existe riesgo para la salud del niño y que deberemos acudir sin demora a nuestro pediatra para que lo evalúe y tome la decisión que convenga. En los primeros días de vida deberemos vigilar que la adaptación a la vida extrauterina sea la adecuada, que el inicio de la alimentación se haya producido de forma adecuada y que haya eliminado el meconio y esté orinando sin problemas. Por otro lado si todo funciona bien, nuestro hijo debe recuperar su peso al nacimiento sobre los diez días de vida.

Conforme pasan los días pueden aparecer la famosa ictericia que es normalmente una cosa fisiológica y normal pero que en algunos casos precisa de hospitalización para tratarla. Vuestro pediatra estará muy atento sobre todo si existe una incompatibilidad en el Rh que sea la causa de su problema o que pueda existir una infección cuya primera manifestación externa sea la presencia de ese tinte ictérico. Prestad atención también al ombligo y sus cuidados, si se retrasa su caída o presenta mal olor o enrojecimiento de la zona, consultad. Otro tema a controlar los primeros días de vida es la posibilidad de que aparezca una cianosis que es cuando el color del bebé se vuelve azulado. Esto se suele deber normalmente a un problema de corazón. No nos demoremos en acudir al hospital.

Los problemas digestivos también pueden ser importantes. El rechazo del alimento, los vómitos, la diarrea, el estreñimiento o el abombamiento del abdomen son síntomas que deben ser evaluados por el pediatra para intentar solucionarlos. Las alteraciones neurológicas también pueden aparecer en las primeras semanas de vida en forma de irritabilidad, convulsiones, hipotonía (notamos que el niño está muy blandito y con poco tono muscular) o aumento del perímetro craneal. Son cuadros raros pero si aparecen nos pueden indicar la presencia de complicaciones ante una alteración del bienestar fetal que se traduzca en estos síntomas.

La existencia de fiebre o de hipotermia también nos debe alarmar sobre posibles cuadros de infección o de deshidratación. Y para terminar, existen muchas manifestaciones en la piel que deben de ser siempre evaluadas por el pediatra. La mayor parte de ellas desaparecerán con el tiempo pero otras pueden indicarnos un enfermedad más grave que deberemos de tratar. Termino igual que empecé el artículo, aplicad siempre el sentido común y ante los signos y síntomas comentados acudid a vuestro pediatra, él mejor que nadie conoce la salud de vuestro bebé.