Dra. Natalia Ribé Subirà

Dra. Natalia Ribé Subirà

publicado en Medicina estética

13 de Junio de 20132043 lecturasConocer más sobre el autor

Tratar la flacidez facial con un inductor de colágeno

Con el paso de los años se pierden las estructuras de sostén del rostro y se invierte el triángulo de la juventud. He desarrollado una técnica personal para combatir la flacidez facial y conseguir el «efecto V» elevando todas las estructuras.

Con el paso de los años se pierden las estructuras de sostén del rostro y se invierte el triángulo de la juventud. He desarrollado una técnica personal para combatir la flacidez facial y conseguir el «efecto V» elevando todas las estructuras.

Este protocolo está bautizado con el nombre Vibia Sabina en honor a la emperatriz del Imperio Romano que influyó en los cambios de moda del momento y adoptó unos modelos más simples inspirados en la Grecia clásica y consiguiendo la estilización de las formas faciales, destacando su óvalo facial armónico y bien definido.

El equilibrio del contorno del rostro está íntimamente ligado con la relación que se establece entre los pómulos, las mejillas y el óvalo. Este equilibro es aporta belleza a nuestro rostro.

En qué consiste la técnica Vibia Sabina

La técnica de los tres vectores ascendentes, Vibia Sabina, consiste en realizar tres únicos puntos de inyección; uno en el tercio superior (en la parte alta de los pómulos); otro en el tercio medio y otro en el tercio inferior, a nivel mandibular. De esta manera, conseguimos remodelar el óvalo de la cara, que se pierde con los años, mediante una terapia inductora de colágeno específico adaptado a la zona facial. Esta técnica de inyección se realiza en los tres puntos de forma lineal, retrógrada y en abanico.

El producto se deposita en dirección ascendente para ir en contra de la gravedad, de forma que cuando se queda en su lugar se consigue un efecto lifting que perdura en el tiempo. En algunos casos, también se realizan subpuntos en la zona temporal y en la zona de la comisura bucal.

Se recomienda realizar de una a dos sesiones, con una diferencia de cuatro semanas entre cada una, tiempo en que se va estimulando la formación de nuestro propio colágeno. Este tratamiento se realiza en la consulta y el paciente puede reincorporarse a su vida laboral y social de forma inmediata y luciendo un rostro armonioso y natural.

Los resultados son visibles desde el primer momento por lo que es muy gratificante para el paciente gracias al efecto de lifting de la hidroxiapatita cálcica que actúa como inductora de nuestro propio colágeno.

(Asesoramiento histórico: Pau Valdés, David Deiros y el Dr. Jordi Campillo.)